Dimensionado real
Analizamos tu carga de trabajo antes de proponer nada: procesador, memoria y disco adecuados a lo que realmente vas a mover, ampliables después sin parar el servicio.
Servidores virtuales escalables, dimensionados a tu carga real y mantenidos por nuestro equipo técnico: creces cuando lo necesitas, sin comprar hardware.
Analizamos tu carga de trabajo antes de proponer nada: procesador, memoria y disco adecuados a lo que realmente vas a mover, ampliables después sin parar el servicio.
Creación del servidor, sistema operativo, red y almacenamiento configurados y listos para trabajar, sin que tengas que tocar nada.
Actualizaciones de sistema, revisiones periódicas y gestión de incidencias, con soporte propio y trato directo.
Vigilamos discos, temperatura, cabinas y servicios críticos para adelantarnos a la avería en lugar de ir detrás de ella.
Al ser también tu operador, montamos el servidor sabiendo cómo es tu red: enlaces, VPN, firewall y copias encajan desde el primer día. Un único interlocutor cuando algo falla.
Depende de tu caso. El servidor físico tiene sentido cuando necesitas los datos y el rendimiento en local, con aplicaciones que trabajan mejor junto a los puestos. Si prefieres no tener hardware, en Servicios Cloud te damos servidores virtuales y plataformas gestionadas. Muchas empresas acaban con las dos cosas, y también lo montamos así.
Sí. Es lo habitual: sobre un mismo servidor montamos varias máquinas virtuales para separar servicios, aprovechar mejor el hardware y poder recuperar cada sistema por separado.
Sí. Revisamos el equipo que ya tienes, documentamos su estado y lo incorporamos a nuestro mantenimiento y monitorización, sin necesidad de cambiarlo si aún da el rendimiento que necesitas.
Cuéntanos qué necesitas y te propondremos la mejor solución, sin compromiso.